FUERA DE PISTA

Tenía ganas de disfrutar del sol del invierno. Ese que ciega la mirada, reflejado por la nieve y las montañas.

Aprovechar esos momentos de descanso, protegida con un peto azul marino, un cuello vuelto blanco a juego con los copos acabados de caer y un gorro ruso de ante de borreguillo impecable. O simplemente pasear por la estación de esquí con un jersey de motivos geométricos y una falda larga.

Y al volver, resguardada del intenso frío con su traje Maje, recordar que hay otros lugares donde la luz es radiante incluso en pleno invierno.